Requisitos del soñador

En el asunto este de darte cuenta de que sueñas, uno suele pasar por dos problemáticas básicas. Esta entrada las cubre por encima, así que ya proporcionaré mis detalles más adelante.

La primera es: ¿cómo hago para tener un sueño lúcido? Pues toca que poner en forma tu consciencia, tu atención y tu relajación.

Definiré consciencia como tu conocimiento activo de dónde estás en el tiempo y el espacio. Importante el adjetivo “activo”. Sabes por qué estás donde estás y por qué haces lo que haces.

En cuanto a atención, me refiero a los detalles del mundo que te rodean. Tu mente está despierta, tus sentidos alerta y te das cuenta de cómo funciona el mundo que te rodea. ¿Ocurren cosas poco coherentes? ¿Por qué estás donde estás ahora mismo? ¿Conoces el lugar donde estás? ¿Puedes leer las letras del texto más cercano?

La relajación es también importante. Permite mantener el estado de atención sin agotarte, así como dormirte sin divagar en los problemas cotidianos que te pueden despistar de tu objetivo.

¿Algún consejo rapido? Evita la tele y el alcohol o cualquier otro estupefaciente. Aprende a meditar, a controlar tu flujo de pensamiento y procura salir a la calle y hacer ejercicio. Evitar darle vueltas a tus problemas y mentalízate continuamente en que podrías estar soñando.

Meditation

En segundo lugar, ¿cómo hago para mantener la lucidez? Sí, la lucidez no sólo hay que conseguirla, sino que también mantenerla. Igual que lo difícil no es sólo levantar la pesa sino que también mantener el esfuerzo, una vez que has entrado en tu sueño lúcido hay que mantenerlo. Esto requiere una buena fuerza de voluntad, concentración y una serie de comandos que te ayuden a mantenerte atento.

¿Mi consejo al respecto? No te agobies y disfruta. De nada sirve mantener el sueño si no sabes lo que hacer con él. Con la práctica se acaba aprendiendo sin querer.

Quizá sea un poco vago, pero los detalles para más adelante.

Que duermas bien.