Cuando despiertas en tu sueño

¿Alguna vez te has dado cuenta de repente de que estás soñando y que todo lo que hay a tu alrededor es creación propia? De un momento a otro, tus sueños adquieren un tinte de realidad que no sientes si no estás despierto y atento.

Lo que marca la diferencia entre un sueño lúcido y otro normal es, cómo no, la lucidez. Una forma de percibir las cosasdiferente que estuve persiguiendo durate años. Esa sensación de percibirlo todo, de entenderlo todo, de saber por qué estás donde estás y simplemente disfrutarla. Un estado de alerta relajada. Una de las mejores sensaciones que he experimentado nunca. Un “switch” que no se puede razonar, sino que se enciende solo.

Mi primer sueño lúcido sería durante mi pubertad, allá por los 15 años. No me lo esperaba, no puedo explicarlo de otra manera. Fue tan emocionante, “estoy soñando”, que al cabo de 5 segundos me desperte del entusiasmo. Como un primer polvo, vaya.

Me enamoré. Quería volver a experimentarlo, pero no sabía cómo. No sabía ni que tenían nombre, aún. Eso lo encoLucidDreamsntré más tarde cuando me preocupé de buscarlo. Y al final lo encontré. Encontré la forma de referirme a ellos y formas para inducirlos. Y, aunque de forma inconstante, desde entonces llevo a cabo prácticas para recordarme que puedo estar soñando en este mismo momento. Hasta uso estas líneas para recordármelo.

En todos estos años creo que llegaré a la veintena de sueños lúcidos, no han sido tantos. Pero todos han merecido la pena: he aprendido a volar, a interactuar con el ambiente, a huir de las pesadillas y a explorar mundos

Y simplemente porque es una habilidad que creo que todos tenemos y que podemos explotar y que nos acerca a una sensación de libertad personal, me motiva el poder compartir contigo mis experiencias, técnicas e impresiones.

Así que, si os interesa el tema, seguid la categoría “sueños lúcidos”. Por ese camino iré avanzando.

Y cuidado con el hombre incendiario.