El cuerpo escucha

He aprendido una lección a lo largo de los dos últimos años de mi vida: nos estamos comunicando con nuestro cuerpo permanentemente, consciente o inconscientemente. Lo mencioné anteriormente de pasada, pero esta vez éste es el tema principal.

La experiencia que me hizo darme cuenta de hasta qué punto esto es verdad puede sonar un poco extraña, pero fue gracias a una llaga que me salió en el interior del labio tiempo atrás. Durante un buen tiempo era el clásico, me la mordía una y otra vez, por lo que no desaparecía. Pero más tarde, cuando estaba desapareciendo y apenas quedaba un granito, cuando pensaba en ella volvía a salir. Regresaba, como si hubiera dicho su nombre y viniera a preguntar quién llama. Encima volvía en todo su esplendor, recién alimentada, la puñetera.

Cuento con otras experiencias menos físicas. En la época en la que aprendí a “enviar sugestiones” por hipnosis, tras un día de fiesta en el que acabé a las 4 a.m., mi cabeza ya estaba pensando en cómo me iba a levantar a las 8 a.m. ese mismo día. Así que contacté con mi cuerpo, y se lo pedí. Que en cuatro horas me levantara fresco como una lechuga, y si luego me pedía una siesta enorme se la daba. Pero me levantaría de un salto, como si hubiera descansado tanto como hubiera querido. ¿Y sabéis qué? Funcionó. Y después me pidió la siesta y yo se la di.

Un último ejemplo nos ha pasado más a todos. Cuando quieres evitar algo, cuando no quieres salr, cuando quieres que te dejes en paz o cuando simplemente lo dices muchas veces: “me duele la cabeza”. Al final te dolerá, porque actúas tan verídicamente como si lo tuvieras que el cuerpo lo genera por sí sólo.

Estos son algunos ejemplos que puedo exponer para explicar que nuestro cuerpo nos escucha. Y que nuestros mensajes le llegan.

Por esto he llegado a adoptar una serie de creencias que he interiorizado profundamente:

1. Muchos problemas se alargan más tiempo del necesario porque nos centramos en ellos en lugar de en la solución. Tantos físicos como no físicos.

2. Podemos comunicarnos con nuestro cuerpo.

3. El cerebro se comunica con nosotros, toda sensación es un mensaje.

4. No entendemos ni aprovechamos al máximo nuestro propio cuerpo.

Y quizá el que me parece más importante:

5. No somos conscientes de lo que nos comunicamos a nosotros mismos.

Chakras

Así que, para este post, os dejo caer mi recomendación:

Probadlo. No se basa sólo en pedirle a tu cuerpo cosas, se basa en escuchar sus respuestas. Sinceramente, me parece de las habilidades con más potencial escondido.

PD: La imagen de los chakras no trata de justificar su existencia. Sólo me parece una creencia que enriquece el punto de vista de que todo el cuerpo está interconectado, y que lo que nosotros hacemos repercute en su funcionamiento o a una parte de él, lo que a su vez afecta al funcionamiento de todo lo demás.

Personajes influyentes (de ficción)


Ikki

Minami Itsuki - Air Gear

Minami Ikki

Air Gear

Para llegar a lo más alto debes empezar desde abajo, tropezarte y seguir adelante, fijarte en tu objetivo y avanzar con pasión. Todos los obstáculos son sorteables. El valor del equipo.

 

 

 

 

Kazu

Kazu - Air Gear

Kazu
Air Gear
La confianza en uno mismo es la base para descubrir el propio potencial, pero para ello debes esforzarte por demostrar que realmente mereces esa confianza. El valor de la autoestima y autoconfianza.

 

 

Frodo

Frodo Bolson - El Señor de los Anillos

Frodo Bolson
El Señor de los Anillos

Incluso las acciones más pequeñas de la persona más insignificante pueden tener gran relevancia. El valor del esfuerzo y el compromiso.

 

 

 

Edward

Edward Elric - Fullmetal Alchemist

Edward Elric
Fullmetal Alchemist
Para obtener algo debes sacrificar algo del mismo valor. El esfuerzo por enmendar los propios errores. La decisión de conseguir tus objetivos a cualquier precio. El valor del sacrificio y la decisión.

 

 

 

 

 

Hughes

Maes Hughes - Fullmetal Alchemist

 

Maes Hughes

Fullmetal Alchemist
El valor de brindar apoyo incondicional a los amigos para impulsarlos hasta su objetivo. El valor del amor por la familia y el apoyo incondicional.

 

 

 

 

Ben

Benjamin Linus - Lost

 

Benjamin Linus

LOST
La palabra y el conocimiento son el poder. Saber lo que otros quieren permite conseguir lo que quieres de ellos. El valor de la palabra, el conocimiento y la inteligencia emocional.

 

 

 

 

Doraemon

Doraemon - Doraemon

Doraemon
Doraemon
Solucionarle a alguien los problemas continuamente sólo hace que no sea capaz de hacerlo por sí mismo. El valor de la autosuficiencia.

 

 

 

 

 

Light

Light - Death Note

Ayagami Light

Death Note
El poder en manos equivocadas tiene efectos destructivos. Podemos convencernos a nosotros mismos de que nuestras acciones están bien, sean cual sean sus consecuencias.

 

L

L - Death Note

L
Death Note
La inteligencia se basa en pensar en la dirección adecuada. Nunca señalar a alguien totalmente culpable sin ser irrefutable, aun resultando en perjuicio propio. El valor de la inteligencia.

 

 

 

Maka

Maka Albarn - Soul Eater

Maka Albarn

Soul Eater
El valor consiste en ser capaz de afrontar el miedo, no en no tener miedo. Los lazos de amistad se basan en la sinceridad y en la confianza. El valor del coraje y la amistad.

 

 

 

 

Gohan

Gohan - Dragon Ball

Gohan
Dragon Ball
La importancia de abandonar el nido y el comfort y explorar por cuenta propia, dejando atrás la protección materna. El valor de la independencia.

 

 

 

 

 

Luffy

Monkey D. Luffy - One Piece

Monkey D. Luffy
One Piece
La importancia del liderazgo y el equipo. Luffy ayuda a los suyos de forma incondicional. Vivir la vida de forma única y sin dejarse llevar por otros, arrastra consigo a todo a quien se encuentra a tu alrededor. Enseña cómo funciona el liderazgo del equipo, a respetar los principios. El valor del liderazgo y de la amistad.

Naruto

Naruto - Naruto

Uzumaki Naruto
Naruto
Más allá del desarrollo personal, enseña que toda persona que inflije dolor a los demás es porque guarda algún dolor dentro, y que todos pueden ser salvados de ese dolor, necesitando para ello el apoyo de otras personas. Busca lo mejor de cada persona. El valor de la comprensión y la compasión.

 

 

 

Lee

Rock Lee - Naruto

 

Rock Lee
Naruto
El esfuerzo lleva al éxito tanto como el talento. El valor del auto-descubrimiento y el trabajo duro.

 

 

 

 

Yandros

Yandros - El Señor del Tiempo

 

Yandros
El Señor del Tiempo

No existe el concepto de orden si no existe el del caos. No existen el bien ni el mal absolutos.

 

 

 

 

 

Grimes

Frank Grimes - Los Simpson

 

Frank Grimes
Los Simpsons
Todos necesitamos reconocimiento social y sentirnos recompensados, a pesar de nuestro brillante curriculum. No merece la pena tomarse la vida muy en serio.

 

 

 

Aang

Aang - The Last Airbender

Aang
Avatar, the last airbender.
El camino del autodescubrimiento nos acompaña siempre. Todos pueden enseñarnos y aportarnos algo. En los momentos más importantes debes tener en cuenta todas las posibilidades. Incluso los peores enemigos pueden ser perdonados.

La gran apuesta de la vida

La mente supuso una gran innovación para la vida. El ser humano aprendió a pensar, a hablar sin hablar y a desarrollar habilidades de todo tipo. Pero también le supuso un problema: no nos enseñaron a utilizarla apropiadamente en ningún momento. Debemos aprender por nuestra cuenta, como los pájaros aprenden a volar. El desequilibrio y mal empleo da nacimiento a lo que hemos llamado locura o malfuncionamiento, alteraciones,  represiones, desviaciones, enfermedades, obsesiones, identidades, engaños.

Es la gran apuesta de la vida. ¿Pero qué apuesta exactamente? ¿Para qué querría la vida la autoconsciencia y la capacidad de aprender y memorizar?

Soy estudiante de teleco, y podría equiparar la autoconsciencia como un sistema realimentado. Y hay una implicación muy básica en los sistemas realimentados: presentan mucho ruido. El riesgo es fácilmente intuible, lo experimentamos en primera persona. Es la problemática innata del ser humano. Pero yo creo poder ver cuál es el resultado de la gran apuesta: como todo buen sistema realimentado, emplear sus resultados para adaptar su comportamiento y obtener el resultado deseado.

ventana

La mente es una ventana, un traductor. Conecta nuestro cuerpo con nuestra experiencia y nuestro resultado. No será la primera vez que se ha demostrado que lo que pasa por nuestra mente tiene resultados sobre nuestro cuerpo: sugestión, efecto placebo, motivación, creencias… hasta eventos extremos como embarazos psicológicos o doble personalidad.

¿Para qué es esto? Lo importante es la palabra traductor. La mente suele afectarnos de forma unidireccional: generamos un pensamiento y nos afecta. Y nos dejamos llevar por él, nos obsesionamos y nos identificamos, lo hacemos parte de nosotros. Lo volvemos nosotros. Y el resultado es lo que somos hoy en día, para bien o para mal. Pero no puedes obtener un resultado deseado si, previamente, no tienes en mente cuál debe ser dicho resultado. Toda realimentación necesita una referencia para llevar a algún lado.

No somos nuestra mente, la mente es una herramienta que se nos ha otorgado, que hemos obtenido por ser humanos. Nuestro objetivo como seres vivos es sobrevivir, dejar descendencia y mejorar las cosas. Existimos para eso, y somos prescindibles si no queremos hacerlo. Pero además, contamos con la mente como herramienta, y esta herramienta nos permite crecer rápidamente gracias a dos habilidades básicas: la capacidad de aprender y la capacidad de comunicarnos.

Mind

Aprender: tenemos neuronas espejo que nos permiten aprender observando, tenemos capacidad de hacer asociaciones para aprender rápidamente a hacer diferentes cosas, y cuantas más sabemos más podemos emplearlas para aprender otras nuevas más rápidamente. Aprender habilidades motoras, lenguajes y asociaciones nuevos activa la mente y te hace más apto para la supervivencia, más polivalente, más fuerte. Tu mente está preparada para darte lo que quieras aprender de forma instantánea. Los genes han tardado miles de años en aprender lecciones. Hemos desarrollado un sistema mucho más rápido que los genes.

El miedo también es aprendizaje, aprender qué es peligroso. Pero a veces la mente se equivoca, el instinto también tiene un aprendizaje básico que te impone porque aprendió en el pasado. La mente puede estar por encima de esto y demostrar qué es o no peligroso. Tu mente tiene poder sobre tus miedos siempre que quieras enseñarle qué debe temer y qué no. La vida te dará lo que le pidas, porque esa es la función que te ha otorgado. Pero tu programación estándar estará ahí mientras no decidas meterle mano.

Comunicar: todos los animales se comunican entre sí de una forma  u otra, eso no es un misterio ni una novedad. Aprender otros lenguajes está dentro de la sección aprender. Lo que a mí me interesa aquí es la comunicación con uno mismo y con el sistema. Una forma de comunicación sutil que no se nos ha enseñado y que se está tardando mucho en investigar e identificar: el hablar con tu cuerpo a través de tu mente y saber qué necesitas, qué te ocurre, qué quieres, cómo obtener lo que quieres, cómo sacar tus ideas, cómo mejorar, cómo dejar de sufrir.

Generalmente todo esto es inconsciente. El cerebro es un transductor, nos traduce lo que necesitamos en forma de sensaciones e imágenes. Nosotros somos los que le damos un significado, muchas veces erróneo, para paliar esa sensación o hacerla perpetua. Buscamos sensaciones que nos gustan y evitamos las que nos dan miedo, las que nos desagradan. Nos hemos convertido en buscadores compulsivos de sensaciones porque es lo que nos produce reacciones. Es lo que nos mueve. Pero no podemos tener siempre la misma reacción, no se puede recompensar para siempre una actitud ni se puede castigar para siempre. Evolucionamos, y parece que eso no lo hemos sabido entender.

Las sensaciones son la forma que el cuerpo tiene de decirte qué ocurre. El cuerpo te dice exactamente lo que te pasa. A veces a un nivel tan básico que no lo entendemos, porque no nos han enseñado a interiorizar a ese nivel. Complicamos nuestros problemas. Pero las cosas son sencillas, la vida es simple: queremos sobrevivir, queremos aceptación (ser importantes, destacar, ser fuertes, útiles, atractivos, deseados), queremos amor. Todas tus sensaciones partirán de ahí, porque tu función principal no es otra. Las acciones que lo consigan te darán placer, las que no te darán dolor. El objetivo de las dos sensaciones es el mismo: obligarte a moverte.

grifo

Pero la comunicación es bidireccional. Es algo que hacemos insconscientemente, generalmente para mal, aunque los que aprenden lo hacen con resultados óptimos: tu cuerpo te dará lo que te brinda, porque te escucha, tu cerebro lo traduce. Si quieres estar estresado, te dará estrés; cuando quieres odiar a alguien, le odiarás; si quieres estar enfermo, lo estarás. Porque se lo pides a un nivel que entiendes.

Y ahí reside nuestro mayor potencial y nuestro mayor riesgo: obtienes lo que pides. Lo que sea. No sabemos esto, no nos lo han enseñado, la ciencia aún no lo acepta. Pero somos seres vivos, somos parte del sistema que quiere persistir, parte de un sistema que ha desarrollado esa mente por alguna razón, y que funciona para perjudicar y lo hemos comprobado. ¿Por qué no puede funcionar para potenciar?

Podemos superar nuestros límites, porque estos son mentales. Podemos evolucionar y conseguir lo que queramos, sólo debemos escucharnos, escuchar a nuestro cuerpo, lo que nos pide, lo que nos pide la vida. Porque nos lo dice a voces, constantemente, pero nos negamos a escucharlo.

Para esto hay que simplificarse. Primero, libérate de tus miedos. Cuando no supongan una carga, enfócate en tus resultados. Porque somos aquello en lo que nos concentramos. Podemos  elegir quién queremos llegar a ser. Bajo el riesgo de ser aquello que evitamos a toda cosa. Tan solo debemos cumplir las condiciones adecuadas.

Profundizar en esta perspectiva tiene muchas implicaciones. Y muchas me dan sobre lo que pensar gratamente.

La autoconsciencia existe para evolucionar más rápidamente de lo que haríamos con los genes. Esta es la gran apuesta de la vida.

Conectado

Podría llamarme Naturalista porque no creo en dioses, no creo en la vida después de la vida. Pero creo en la vida e intencionalidad de la propia vida.

En el comienzo de todo este orgánico asunto, cuando el planeta no tenía más que elementos y moléculas bajo las leyes naturales, apareció una célula insignificante –o quizá muchas a la vez, lo que es más probable- que no sabían subsistir. Pero por alguna razón, estas partículas se aferraban a su existencia, y aprendieron a multiplicarse y adaptarse, de forma que pudieran seguir existiendo y cada vez se expandiera un poco más. Una especie de consciencia que se aferraba a existir. ¿Por qué? Pues no lo sé, pero consiguió su cometido. Y no creo que haya nada más apasionante que esto.

Wolf

Con el paso del tiempo, esa célula pasó a ser muchas otras cosa, se transformó en un sistema complejo que propagaba la vida mediante interacción. No se le ocurrió idea más loca que transformarse en animales que se alimentaban de otros animales, la vida por la vida. No comemos piedras, comemos otros animales, otros seres vivos. Así decidió funciona la vida, y así decidió firmar su estabilidad. De esta forma los más débiles desaparecen, los más fuertes lideran. En su aferración por su existencia la vida ya conocía el sacrificio para ser cada vez más fuerte.

Entended mi punto de vista, en la naturaleza es todo la misma cosa. Bajo las diferentes especies todo pertenece a la misma esencia: es la vida luchando por sobrevivir. Es una entidad viva con cientos de caras. Como si tuviera consciencia, una consciencia global unificada, que se adapta al medio al que se enfrenta, se autobalancea y genera sistemas increíbles que no hemos sido capaces de simular aún.
Eso también se aplica a nosotros, bajo las mismas condiciones. Nos comportamos igual que todos los animales, luchamos por nuestra supervivencia y empleamos todos los recursos que estén a nuestra mano para ello. Y cuando estos recursos no estén, el sistema se equilibrará si es necesario. Así ha funcionado siempre, no estamos haciendo nada antinatural. Y contamos con una ventaja: tenemos una mente autoconsciente, una mente capaz de aprender rápidamente a hacer cosas que ningún otro ser vivo ha aprendido a hacer antes. Hemos aprendido a observar la propia naturaleza desde dentro del sistema. La vida se ha vuelto autoconsciente. Es un paso más en su propia evolución. Y nosotros encarnamos ese resultado, con toda la responsabilidad que la evolución nos deja en este nivel.

fly

Podría hacer una equiparación por la que me quemarían en la edad media: omnisciente, omnipresente y omnipotente. La vida está en todos lados, lo sabe todo porque lo es todo y lo puede todo porque se ha creado a sí misma. Todos procedemos del mismo núcleo. Es la definición más perfecta e intuitiva de Dios que podría entender ahora mismo.
Sin embargo parece que vivimos desvinculados con nuestra propia naturaleza. Buscamos permanentemente una identidad, sentirnos algo, y lo encontramos en la familia, en los amigos, en la religión, en la nacionalidad, en la localidad, en los ídolos, en las aspiraciones y en otras muchas cosas. Pero no me he encontrado a nadie que se identifique con su condición de ser vivo. Lo llamo “estar desconectado” cuando, por no ser consciente de qué somos y cuál es nuestra esencia, no recibimos los beneficios de esta misma esencia.
Este beneficio no es otro que la sinergia que se obtiene al estar conectado. Y esa conexión tiene forma, lo hemos llamado espiritualidad. Es la sensación de tener algo atrás, en el fondo, que nos alimenta constantemente. Un conocimiento natural que nos empuja hacia la supervivencia, hacia la mejora en vías de persistir. Entendiendo esto, entenderíamos de nuevo las reglas básicas del juego. Siguiéndolas, si te luchas por ser más fuerte (en el sentido amplio de la palabra), tu cuerpo te proporcionará resultados al instante. Siempre con un único objetivo: sobrevivir, ser el más fuerte, liderar, ser aceptado, reproducirte.
Y una vez conectado, la evolución y el desarrollo ocurren sin problema alguno. En el ser humano, nuestro rasgo distintivo es el nivel de desarrollo de nuestra mente, y es la clave para dominar. Es a través de la mente que podemos comunicarnos con nuestro cuerpo, con nuestra naturaleza, y obtener resultados increíbles. Quien ha desarrollado más su mente, quien mejor sabe utilizar la suya o la de los demás, tiene el control, lidera. Y eso se ha aplicado hasta ahora y se aplicará para siempre. Utilízala adecuadamente. Es tu mejor herramienta, así como tu mayor vulnerabilidad. Es un nivel por encima de los genes, nuestra ventana al desarrollo, la gran apuesta de la vida.

Que arda la llama

Minientrada

Y comenzamos.

Me he permitido darme un último e inconsciente gustazo.

Hace unos días me planteé hacer un gran cambio gordo, un cambio de base.

Como no lo he implementado de verdad hasta que lo haga en algún momento, he decidido que será mañana. Por el tema de que hace falta un momento notable para que se perciba como momento para el cambio.

A partir de ahora cambian las pautas. La cosa va a empezar a arder.

Ignite.

Más allá de la persona

Minientrada

Hace unos meses me di cuenta de una cosa. La gente va acompañada de ritmos, imágenes, sensaciones, formas y energías, proporcionando una experiencia adicional, una faceta de sí mismos.

Es una experiencia normal en mi vida, pero que me parece curioso de comentar. No estoy seguro de si se trata de la sinestesia, es algo que reconocí hace unos pocos meses después de darme cuenta de que a toda persona la he visto frente a algún tipo de panorama.

Yo lo llamo realidad aumentada, otros lo llamarán locura. Creo que todos lo hacemos, de una forma u otra, pero no le prestamos atención. Como cuando se habla del aura, que considero que no es más que otro efecto de sinestesia y visualización positiva. Es el “esa persona no me transmite buena vibraciones”.

Os invito a intentarlo. Cuando veáis a una persona, intentad ver lo que vuestros sentidos os dice de ella. Qué sonidos emite, qué imágenes evoca, que sensación os produce. Probablemente sea una forma de conocer a alguien que no suele experimentarse normalmente.

Explotar los límites de la percepción se está convirtiendo en una de mis aficiones.

La rutina

Minientrada

Nada mata más a una persona que la rutina. El problema es que, aunque nadie se da cuenta, la rutina la creamos nosotros.

La esencia de la vida está en disfrutar de ella, en saber encontrarle el gusto a cada momento. Y este gusto, esa chispa desaparece cuando algo se vuelve mecánico, o incluso aburrido. Nos hace volvernos autómatas de respuestas programadas que pierden progresivamente la capacidad de ilusionarse por algo nuevo. Nos hace volvernos aburridos, predecibles.

¿Pero qué es el aburrimiento? Considero que no es más que una respuesta. Es el cuerpo gritándote lo mucho que quiere hacer algo nuevo a un cerebro que está cada vez más cómo haciendo siempre lo mismo. Es un conflicto cabeza-cuerpo en el que se debe encontrar un equilibrio.

Si eres de esas personas que siente el aburrimiento demasiado a menudo, permítete romper con esa sensación y probar con algo nuevo. Haz algo que no hayas hecho nunca, queda con gente con la que no suelas hablar, prueba un hobby nuevo. Pero haz algo. Rompe el esquema, acostúmbrate a hacerlo.

Tarde o temprano, aprenderás a reconocer este síntoma en los demás, y a romper también con él. Añadir variedad en tu casa, en tu clase, con compañeros, con tus relaciones.

La variedad es la salsa de la vida, la actividad es la misma vida.

No te apalanques, actúa.

Rompe la rutina.

El límite de los sueños: prólogo

En contadas ocasiones, grandes eventos ocurre al mismo tiempo en diferentes lugares del planeta. Las razones son incomprensibles, aunque algunas personas aseguran que es estadísticamente normal. Sin embargo, hay ocasiones en que los tintes causales están tan claros que las consecuencias que tiene el simple hecho de ignorarlos acaban excluyéndote de los planes del destino. Es duro, pero nadie dijo que el destino fuera alguien complaciente.

En esta ocasión, probablemente no fuera nada complaciente.

En las tierras heladas de Eltambia, una capa de hielo sobre un lago helado se fundió ante los desesperados deseos de una joven asustada. En tierras más civilizadas, un chico que creía estar soñando surcó los cielos con total voluntad durante unos segundos antes de precipitarse al duro suelo desde una altura poco alentadora. Durante una clase de entrenamiento en un gimnasio de entre los tantos que puedes encontrar en una gran urbe, un hombre especialmente concentrado envió a su rival a tres metros de distancia sin siquiera tocarle. Incluso, para especial desconcierto de sus padres, una pequeña niña pudo ser testigo de cómo, entre sus brazos, su pequeña mascota recuperaba el aliento y la juventud mientras ella le pedía tiernamente que despertase.

Pero el destino es implacable. Las tres últimas ciudades sucumbieron durante la noche, sin dejar apenas rastro de vida. Los habitantes de Eltambia aún no eran conscientes de los hechos, su poblado seguía intacto. Durante la noche, alrededor de una hoguera, Tamira era el centro de atención. Durante su acelerado nombramiento como Portadora, el chamán del pueblo le otorgaba protección espiritual.

Concentrados en su ritual, ajenos a los inminentes sucesos que estaban a punto de suceder, el pueblo celebraba el nacimiento de su nuevo guía espiritual, una chica que apenas era consciente de lo que acababa de desencadenar.

A unos kilómetros del pueblo, una presencia se desplazaba lenta e inexorablemente. Las reglas, simplemente, no debía volver a cambiar. Bajo ningún concepto.

[Bitácora: sueños lúcidos]. Lo que sé antes de saber

Se puede aprender a tener sueños lúcidos. Me sorprendió cuando lo leí, y me emocioné muchísimo. Incluso lo llevé a la práctica, fíjate tú. Bueno, hasta conseguí resultados, una época de sueños lúcidos bastante cercanos en el tiempo. Eso, para mí, fue un gran logro… hasta que lo dejé.

Ahora quiero retomarlo por una razón, y espero poder transmitiros el entusiasmo y la enorme motivación de esta razón.

Por razones azarosas del destino, el verano del año pasado entré y conocí el mundo de la hipnosis. Durante mi aprendizaje encontré tantas respuestas y tantos paradigmas nuevos, tantas formas nuevas de ver el mundo, conocerse a sí mismo, comunicarse, expresarse, entender a los demás… que creo que aún no lo he asimilado del todo. Quizá todo este conocimiento que me transmitió la hipnosis fue el que más atesoro de ese año, junto a la gente que conocí de esta práctica.

Ya conocía los sueños lúcidos antes que la hipnosis, de hecho. Este campo me mostró una visión del mundo quizá no nueva, pero sí muy catalizadora: El mapa no es el territorio, somos lo que queremos ser, percibimos lo que queremos percibir, somos exclavos de nuestros hábitos, hace falta estar incómodo para aprender, nadie percibe el mundo de la misma manera, los recuerdos construyen los hechos y, lo importante en relación a los sueños lúcidos, la consciencia cambia continuamente.

¿Qué significa esto? Yo defino la consciencia como el rango de cosas que están en nuestra mente en un lenguaje que podemos entender, todo aquello que está pasando en este mismo momento en forma de palabras, sonidos y sensaciones. Y esto me parece totalmente imprescindible de conocer para aprender a tener lucidez. Conozco gente que nunca ha tenido sueños lúcidos ni saben lo que son, y otras que los tienen continuamente. ¿Por qué? ¿Cuál es la diferencia? Por ahora, mi explicación de novato me dirige a dos causas: las diferentes formas de percibir la realidad y nuestros paradigmas.

Percibiendo la realidad
Percibimos la realidad por medio de los sentidos, pero esta realidad no es más que una reconstrucción del cerebro. No podemos percibir lo que nos rodea exactamente como es. Lo que vemos está construido, pero es nuestra experiencia y lo tomamos como real. No hay otras formas de percibirla puesto que no hay más sentidos.

¿Pero qué es lo increíble? Durante los sueños, absolutamente todo es reconstruido. Accedemos a nuestra propia experiencia y recuerdos y generamos un mundo pseudoaleatorio de elementos conocidos con el que interactuamos inconscientemente, sin darnos siquiera cuenta de que estamos soñando.

Esta creo que es una clave: despiertos también nos ocurre esto. Tenemos gran cantidad de atajos mentales, vacíos rellenos de información conocida (para los familiarizados con la informática, podríamos llamarlo una memoria caché) que rellenan nuestra experiencia para no tener que estar captando información nueva continuamente. Todo aquello que no es relevante lo rellenamos, y así nuestra atención se centra en otras cosas. Se convierte en información propia que, al ser propia, no nos resulta extraña.

Awake

¿Me seguís? La clave aquí está en saber percibir las cosas como si fueran nuevas, aprender a decirle a la cabeza cuándo quieres que toda la información provenga de fuera. Estamos hablando de cambiar un hábito inconsciente, y puede que no sepas exactamente cómo hacerlo, pero es algo que ayuda muchísimo. Y no sólo eso, el estado en el que te encuentres cuando, por un momento, todo parezca nuevo, es increíble. Vuelves a sentir entusiasmo por todo lo que te rodea, incluso lo más cotidiano. Como si volvieras a ser un niño. Y sólo esta sensación hace que merezca la pena ponerlo en práctica.

Esto te llevará a una cosa: en el momento en que lo lleves a la práctica, por hábito, en un sueño, captarás al instante donde te encuentras, porque verás que no hay información externa. Es todo propio. Y todo bajo tu poder. Por lo que llegaría a una conclusión:

Despierta a tu niño interior para despertar el poder de tu mente.

Eres lo que percibes
Nuestros paradigmas nos definen y nos limitan a la vez. Nuestras acciones y logros están encarrilados por una serie de creencias profundamente arraigadas que hemos aprendido con el tiempo. Muchas veces, son tan inconscientes que no somos conscientes de lo que creemos.

Considero este apartado importante también. Nuestro paradigma de la realidad influye continuamente en aquello a lo que estamos atentos, y si no se tiene un paradigma apropiado es más difícil aprender y echarle entusiasmo para dedicarle tiempo a esto. Incluso esfuerzo.

Yo tengo muy claro un paradigma. La vigilia y el sueño están íntimamente ligados. Para nosotros es exactamente lo mismo. No somos capaces de distinguir una fuente de información diferente en una u otra, puesto que la genera la mente en ambos casos. Así pues, siempre intento ser consciente ya no de que todo puede ser un sueño, sino de que siempre estamos despiertos, y la realidad que me rodea siempre va a depender de mí mismo. Y si quieres cambiar algo, debes actuar para conseguirlo. Así pues, mi conclusión sería:

Ten clara tu visión de aquello que practicas, pues definirá hasta donde puedes llegar

Burn

Y hasta aquí. Aun no siendo técnicas, considero las bases imprescindibles. No hay técnica sin base que la sustente.

Próximamente, los métodos para tener sueños lúcidos. Aunque sinceramente, creo que os he dado bastante para poder llegar a algo. Las técnicas no deben separar nunca de la visión, y las creencias son lo más importante. Por eso considero que las aficiones que elegimos nos acaban definiendo, porque se convierten en buena parte de nuestras creencias. Nos quedamos con aquello que nos gusta, levantando de unas bases consistentes o llamativas.

Sueños lúcidos

Se trata de un pequeño mundo del que se sabe muy poco, del que se habla muy poco y del que es difícil encontrar gente interesada. Y me sorprende increíblemente por lo impresionante que puede llegar a ser.

Probablemente, se trata de mi afición más unida a mi interés por el funcionamiento de la mente. Se trata de los sueños lúcidos, y consiste en ser consciente de que estás soñando dentro del mismo sueño, adquiriendo la capacidad de moverte conscientemente por el mismo mundo onírico.

En mi caso los descubrí por casualidad. Tras varias ocasiones extrañas en las que me desperté tras encontrarme con que me había despertado dentro del sueño, busqué toda la información posible (y no es que haya demasiada).

Onironauta es el nombre que se adoptó para mencionar a los practicantes de esta práctica, y no podría aplicármelo realmente hasta que realmente pudiera acceder a ellos de una forma más asidua.

Sueños lúcidos

Bien, este catacaldos va a sumergirse en este mundo de nuevo para tomarse la sopa entera. El dominio de los sueños, la exploración de la mente y el ilimitado abanico de posibilidades que se levanta en esta práctica me parece lo suficientemente interesante como para sumergirse en ella de lleno.

[Bitácora: Sueños Lúcidos] será el nombre con que marque el resultado de mis prácticas, que espero que se den pronto.

Pero no tengo prisa. Lo bueno de aprender es lo que se descubre por el camino.